"Net zero" y "carbono neutral" se usan a menudo como sinónimos, pero no significan lo mismo. Entender la diferencia es clave para definir la estrategia climática de tu empresa y comunicarla sin caer en greenwashing.
Carbono neutral
Ser carbono neutral significa compensar el total de tus emisiones con créditos de carbono, de forma que el balance neto sea cero. No exige necesariamente haber reducido tus emisiones antes: puedes ser carbono neutral compensando el 100% de tu huella.
Es un buen primer paso y una declaración válida cuando se respalda con créditos de alta integridad y retiro verificable.
Net zero
Net zero es más exigente y está alineado con la ciencia climática. Implica tres cosas en orden:
- Medir tu huella completa, incluidos los alcances 1, 2 y 3.
- Reducir tus emisiones al máximo posible en toda la cadena de valor.
- Compensar solo el remanente inevitable, idealmente con créditos de remoción de alta calidad.
Marcos como el SBTi exigen recortes profundos antes de compensar: la compensación no sustituye la reducción.
En resumen
- Carbono neutral: compensar el total de emisiones. Más accesible, ideal para empezar.
- Net zero: reducir primero al máximo y compensar solo lo inevitable. Más riguroso y a largo plazo.
El papel de los créditos de carbono
En ambos casos, los créditos de carbono de alta integridad son esenciales para cubrir las emisiones que hoy no se pueden eliminar. Los créditos REDD+ y de soluciones basadas en la naturaleza aportan además co-beneficios en biodiversidad y comunidades.
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